No era la primera noche que pasaba por aquel tramo. Esta noche, sin embargo llovía como nunca. Los trueno y relámpagos no cesaban. Cada uno mas cerca de ella. No escuchaba a ninguno. No tenía miedo de que su moto resbalase, ni de que un rayo le partiera el cráneo. Nada de eso era importante. Lo único que quería ella era más velocidad. Más y más. Sus lágrimas se confundían con las gotas de lluvia sobre su cara. El casco esta vez no le fue necesario, pensó. No paraban de sonar en su cabeza esas voces que le aterraban. Sin parar, cada uno le decía su monologo, en el que ella no tomaba parte. Sólo tragaba, sólo escuchaba. Nunca pudo gritar. Nunca quiso. Esta noche, sin embargo, gritó su mano, acelerando la velocidad. En un tramo recto no corría peligro, cosa que le disgustaba. Quería sentir la adrenalina, quería sentirse viva de nuevo. ¿Qué le pasaba? Seguía llorando al pensar en una de las palabras que le dijeron.
-¡Lárgate!- Volvió a resonar en su cabeza. Más velocidad. No podía parar. Un coche venía en dirección contraria.
-Genial.- pensó ella. Como siempre, lo único que pasaba por su cabeza, era averiguar quien era. Pero volvió a ocurrir lo mismo. Él le pudo ver a ella, pero ella no le pudo ver a el. Maldito destino. El coche pasó a su lado haciendo un ruido muy fuerte, provocado más bien por la velocidad de la moto. ¿Estaba huyendo? ¿De que? No era lógico, no era sano, no era nada. Por una vez, ella quiso algo de verdad, lo quiso con todas sus fuerzas. Se emocionaba de nuevo sólo al pensarlo. Sus manos volvieron a temblar, acelerando aun mas la velocidad de la moto. Sintió como si su corazón vibrara de rabia, su ceño se arrugó y sus ojos se tornaron agresivos. Más velocidad, más, más,más!
Una carretera sin curvas, esto era imposible. Ni una sola, ella estaba esperando esa curva con todas sus ganas. Quería que su moto resbalara y no volviera a levantarse. De todos modos, siguió mando al frente. Apagó su faro y cerró los ojos. Unas lagrimas calientes bajaron por su mejilla, y llegaron a empaparle el cuello.
No quería volver a abrir los ojos, quería dormirse para siempre de una vez por todas. Tenía miedo. Su testaruda conciencia no le dejaba mirar, y no pudo esquivar el desprendimiento que tenía justo delante. Un conjunto de rocas colocadas, aparentemente, con estrategia para no poder ser esquivadas. No lo iba a hacer de todas maneras. La moto se acercaba cada vez más a aquellas rocas, cada vez mas, estaba a punto de chocarse. La chica abrió rápidamente los ojos, pero ya era demasiado tarde. Estaba en el aire, suspendida, a punto de caer y el tiempo se paró. Pudo ver pasar toda su vida por delante. Su primer abrazo, beso. La primera sonrisa. Lo vio todo, hasta las dos últimas horas. No deberían de haber sido así. Sólo recuerda las voces. De nuevo. Que horror, al final no iba a estar tan mal que eso pasara, ¿no?
Una pequeña vocecita salió de la nada.
-¡¿Qué estás haciendo?! ¿Que significa esto? ¿Que te rindes?
no podía contestar a ninguna de ellas.
-No te pido que lo cambies, te pido que reacciones. No te voy a decir que hay cosas mucho mejores en la vida, no lo voy a hacer. Hay cosas que son malas y hay cosas que son buenas, como los momentos. Y esos están para pasarlos juntos y superarlos.
La chica reconoció aquella voz.
- ¡Que rabia me das! De veras, si yo no te adorara tanto, te dejaría caer, aqui y ahora. ¡Quiero que despiertes! ¡Despierta! Despierta, despierta, por favor, despierta, debes despertarte, yo...
Entreabrió los ojos y vio el techo blanco. Un horrible blanco enfermizo. Tenía el sonido de la maquina justo detrás. Miró su brazo cubierto de pinchazos y aparatos pegados y siguió su mirada hacia su mano. Encima de la suya había otra, de otra persona. Subió la mirada hacia la otra persona que estaba apoyada en la cama y acarició su pelo. Al levantar la cara pudo reconocerlo. Ambos se miraron y antes de que ninguno pudiera formar palabra, se abalanzaron el uno sobre el otro y se abrazaron fuerte. Cómo si nunca se fueran a soltar.
-¿Desde cuando te hago caso?

:3
ResponderEliminarEs preciso dilucidar si mejor serenidad para afrontar las situaciones que adrenalina desbocada...
ResponderEliminarVelocidad vehemente,voces,autodestrucción...
Sensaciones muy bien descritas! escritora!
Un gusto leerte!
Muchas gracias! :)
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