Corría desesperadamente hacia allá. No podía perderlo. Todo se arruinaría si lo pierde. El tren estaba a punto de partir. Se escuchó a un señor decir: -Pasajeros al tren- con una voz rutinaria. Ella, sin embargo estaba ocupada esquivando gente para poder subir. Finalmente, consiguió llegar antes de que las puertas se cerraran definitivamente. Su chaqueta se quedó enganchada entre ella, pero pudo soltarse con un fuerte tirón. Se quitó el pelo de la cara y mirando insegura, buscó un asiento. Mientras caminaba por los pasillos, se fijaba en todas las expresiones de las personas, ya las había visto antes. ¿Pudo ser en aquel puerto? No sabía, de todos modos estaba segura de que las había visto antes, todo era muy extraño. Parecía repetirse todo. De todos modos, consiguió divisar un asiento al final del vagón, en frente de una persona, que miraba constantemente hacia ella.
Antes de que el tren arrancara, ella miró una última vez al andén. Habían pasado tantas cosas. Había vivido tanto, lo único que ahora reprochaba era no haberlo con alguien. Pero ya era tarde, la próxima vez sería mejor. Suspiró. La próxima vez... que lejano suena. Ahora en realidad, lo único que quería era descansar y relajarse. Echó la cabeza en el respaldo y se tranquilizó. Antes de fijar su mirada en el horizonte de la ventana, echó un vistazo a la persona que estaba delante suya, y que parecía muy inquietada. Al mirarlo no pudo evitar abrir los ojos de par en par. La ropa que aquella persona llevaba era completamente negra, tapado con una capucha que se alargaba a una larga capa. No llevaba equipaje de mano, ni de ningún tipo. Parecía que quería atrapar algo, asaltar aquel tren. ¿O puede que tuviera un tema pendiente? De todos modos, ya no podía apartar la mirada de él. Intentó divisar el color de su piel mirándole las manos, pero fue imposible. Estaba completamente cubierto. Empezó a intentar analizarle descaradamente. Sus zapatos eran una botas con los cordones atados muy fuertes, y sus pantalones no eran nada ceñidos, todo lo contrario, eran de una tela dura, pero a a vez ligera, o eso le parecía a ella. Su camisa negra le hacía un cuello muy bonito, tapado por una bufanda y la capa. La capa, la capa le hacía extremadamente interesante. Puede que ella se hubiera podido llegar a interesar de aquel espécimen, si no hubiera sido por lo que salió de su boca.
- Estás equivocada. - dijo con tenuidad. Ella se asustó, pero el prosiguió. -No te conviene hacerte esperanzas conmigo. Soy tu fin.-
-¿Perdone? ¿Habla conmigo?- Dijo ella asombrada. -¡Claro que hablo con usted! Pff.. si tu supieras, lo que soy, te apartarías de mi, ahora. - Ella procedió a levantarse e irse a otro lado, pero él se lo impidió, agarrándole del brazo. Le agarró tan fuerte que le hizo daño. Ella le miró nuevamente asustada y pidió que le soltara. - Lo haré si te sientas de nuevo en tu sitio- prosiguió él. Su brazo dolía a horrores, y aterrorizada, se sentó de nuevo en su sitio. Se miró el brazo y para su sorpresa, ¡Ya no estaba! Su brazo había desaparecido, esfumado, sin mas, como el humo, como el vapor de aquel infernal tren, no estaba. Él le explico:
-Te devolveré tu brazo cuando entiendas lo siguiente, no tengo mucho tiempo, así que debes concentrarte- Estaba a punto de llorar, no era buena en esas cosas, pero asintió con la cabeza y se tragó el nudo que estaba aprisionado en su garganta. -Estoy aquí para advertirte, soy tu destino, quiero que sepas que el único motivo por el que vas a emprender el siguiente viaje es para ser más feliz...- ¿Como que emprender? si lo acababa de terminar ¿De que habla? -...Si no consigues a un compañero pronto, todo se acabará. Quiero que vuelvas a intentarlo, quiero que lo consigas y que por fin seas feliz.- Ella pudo ver su rostro, era terriblemente precioso. Por un momento se dio cuenta de que ya no estaba en el tren. Estaba en un punto desconocido, perdida en el espacio tiempo. Una gran espiral de colores oscuros estaba justo detrás de aquel hombre, y parecía absorberle. -Por favor, te estuve vigilando durante tu viaje, pero no pude hacer nada, porque era imposible. Ahora que por fin puedo, no quiero llevarte conmigo, sino quiero que des tu mejor esfuerzo por intentar olvidar esto que te estoy haciendo pasar y sonrías de nuevo. Por favor, sigue como antes. No tengas miedo de nada, yo te voy a proteger de todos modos.- Estaba a punto de llorar, le pareció a ella, pero aun así, siguió recitando. -Ahora quiero que pienses en la persona que más quieras y te concentres en ella, pero recuerda que esa persona no puede haberte tocado ya, tiene que ser un completo desconocido, piensa en la persona que quieres que aparezca, aprovecha esta oportunidad y hazlo. - La espiral de su espalda empezó a absorberle y ella le cogió de la mano, y tras mucho forcejeo, al final, aquel chico, le soltó. Intentó ir tras él, pero aquello desapareció tan rápido como el chico. Ella se paró un segundo a pensar. ¿Que acababa de pasar? ¿Por que de repente quería volver a verle? ¿Que era esa sensación? ¿Podría ser ...? Imposible, pero entonces, no lo entiendo. Ojalá pudiera ir tras él y preguntarle de nuevo. Una única pregunta. Me hubiera gustado saber su nombre. Pensaba ella constantemente. De repente, se dio cuenta de que estaba cayendo. Caía al vacío. No iba a parar de caer, estaba muerta de miedo. No quería saber que pasaba si aquel humo se acababa. Posiblemente se estampara y muriera sin saber si quiera el nombre de aquel. Antes de intentar buscar una manera de dejar de caer, tuvo un bache en su cabeza. Esta sensación le recordaba a algo. Abrió de nuevo sus ojos y pensó. Todo encajaba, ella no iba a terminar de caer, antes de ello iba a
Se levantó de un salto de a incómoda silla y miró hacia los lados sorprendida. No podía creerlo, estaba en el aeropuerto. Ahora lo recordaba todo, estaba allí esperando. También se acordó del chico que estaba a su lado. Miró a la derecha, y luego a la izquierda, y allí estaba él. No lo podía creer. No tenía tiempo para tener miedo. Se acercó a él e intentó ver su cara. Él, se giró y le miró.
Su rostro tenía una sonrisa enternecedora. Ella tuvo un pequeño infarto al verlo, y sin que antes él decir nada, preguntó: - ¿Cual es tu nombre?- -¿Mi nombre? Mi nombre ahora es indiferente. La pregunta es otra, ¿yo?- preguntó aquel chico. Sin duda, se habían visto antes, en un sueño. - Si, tú. Me pareció que estabas atrapado a algo y pensé que así, te salvaría, espero haber echo algo de ayuda.- Él soltó una pequeña carcajada y le miró de nuevo - ¿Que si has hecho algo de ayuda? Me has rescatado de todo, ahora por fin podré ser libre para...- Hizo una pequeña pausa y le miró a los ojos, ella extrañada se temió lo peor, se estaba enamorando.
-Para protegerte yo a ti, para quererte, para no dejarte ir otra vez.- ¿Otra vez? ¿De que hablaba este tío? Definitivamente se le ha ido a hoya. De todos modos, quiero conocerle mejor, vivir algo con él, que hagamos algo juntos, algo que no podamos olvidar nunca, y que le haga quedarse. Pensaba ella constantemente. -¿Vas a coger este vuelo?- preguntó ella. -Sólo si lo haces tú- Estaba dispuesto a seguirla, estaba claro. "Es demasiado pronto para decirle que quiero pasar una vacaciones con él, pero quiero hacerlo. Tampoco se por que ahora de repente, pero echarme atrás sería lo peor." No paraba de pensar. Entonces él le cogió de la mano y ambos se levantaron, sin dejar de mirarse a los ojos. Y se dirigieron juntos hacia su nuevo destino, lejos de cualquier aeropuerto, lejos de cualquier atadura, lejos de cualquier estrés y lejos de cualquier otro ser humano.
Por fin, ambos estuvieron felices, ella consiguió recuperarse, y no le hizo falta el viaje. Y él, se sentía libre y reconfortado con ella, ya no estaba solo. Ahora eran uno y estaban juntos. Y así siguió durante muchos años.

memememememe... me gusta!!!
ResponderEliminar^^nose que decir... mola *.*
nunca se me hubiera ocurrido xDDD
Muy muy bueno! de verdad!
ResponderEliminarperfectas descripciones; ensoñaciones y realidades hiladas como haría una gran escritora!
felicidades!!!!
^^
ResponderEliminarmuchas gracias :)
si no fuera por vuestros ánimos me daría mucha pereza escribir, pero prometo que en las vacaciones de navidad escribiré mucho :)
de momento, tendré que hacer una pausa por o exámenes
mucha suerte!
ResponderEliminary muchos besos!
(he vuelto a releerlo...)
los examenes son una plaga :S
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